Sobre el cuidado de la vista
25 de Febrero, 2010 | Por Tamara González | Categoría: Destacado Especiales
Esta vez, en nuestra sección “Sobre el cuidado de la vista”, vamos a hablar de la visión en los más jóvenes, los síntomas de los diferentes casos y la importancia de que los padres estén atentos a los problemas visuales que se puedan producir en sus hijos para poder ponerles remedio.
VISIÓN EN LOS NIÑOS
Un niño que no ve bien, posiblemente nunca se quejará, él piensa que todos los que le rodean ven de la misma manera. Una visión correcta es fundamental en la etapa escolar.
El 80% de nuestras percepciones nos llega a través de los ojos. Una visión defectuosa interfiere enormemente en las primeras etapas de aprendizaje escolar.
Cuando un niño no ve correctamente, adquiere un progresivo desinterés por tareas que, si bien para otros niños son fáciles y entretenidas, para él exigen un gran esfuerzo no siempre premiado con la recompensa del éxito en las mismas; lo que le lleva finalmente al aburrimiento o a la falta de interés. Los ópticos-optometristas recomiendan a los padres estar atentos a posibles signos y síntomas, y hacerles, desde una edad temprana y al menos una vez al año, una completa revisión visual. Las pruebas son sencillas y nada molestas. El descubrimiento y tratamiento precoz de los problemas de visión es de gran importancia, y, en determinados casos (como, por ejemplo, los de estrabismo o ambliopía, también denominado “ojo vago”), cruciales para su curación completa a todos los niveles (percepción, imagen externa y ninguna pérdida de agudeza visual).
Trastornos visuales más frecuentes en los niños
MIOPÍA: Visión defectuosa de lejos.
HIPERMETROPÍA: Visión defectuosa de cerca.
ASTIGMATISMO: Los objetos se ven distorsionados (tanto los cercanos como los lejanos).
ESTRABISMO: Uno o dos ojos se desvían.
AMBLIOPÍA (“Ojo vago”): Evolución anormal de uno de los ojos.
El niño que no ve bien, no podrá seguir con claridad las explicaciones del profesor en la pizarra, ni leer o estudiar con comodidad, y en consecuencia, su comportamiento será distraído e inconstante. A su vez, estos problemas pueden afectar al pequeño psicológicamente, al sentirse retrasado respecto al ritmo de aprendizaje del resto de los niños. Ello podría hacerle introvertido e incluso desarrollarle un complejo de inferioridad muy negativo para su evolución como estudiante y, lo que es más importante, como persona.
La solución es, en muchos casos, tan sencilla como la corrección de la deficiencia visual mediante gafas, la atención a la postura y distancia de lectura, y el cuidado de una buena iluminación.
Tu hijo podría tener un problema de visión si:
-Cuando lee…
Ve las imágenes y letras duplicadas.
Mezcla sílabas.
Salta de renglón o se pierde entre líneas.
Le cuesta entender lo que lee.
Tuerce la cabeza.
-En casa y en clase…
Cierra o desvía un ojo.
Se frota los ojos.
Siente picor, escozor o lagrimeo.
Ve borroso.
Se sienta incorrectamente.
Se cansa pronto al fijar la vista en objetos.
Tiene dolores de cabeza frecuentes.
Parpadea más de lo normal.
Le molesta el sol.
Se acerca mucho a la TV o al libro.
Se esfuerza en clase pero obtiene malos resultados.
-Al escribir o pintar…
Escribe con un tamaño de letra irregular e inconstante.
Tuerce los renglones.
Ante cualquier mínima sospecha de que tu hijo o hija pueda estar desarrollando un problema de visión, puedes consultar, sin ningún tipo de compromiso, a nuestros expertos de Davanni Ópticos (C/ Iglesia 5, 28220 Majadahonda, 91 6342818).





